Puerta automática antirrobo proporciona seguridad patrimonial avanzada sin necesidad de un cierre adicional tipo persiana, ofreciendo una protección extra frente a intentos de robo y actos vandálicos.
Esta puerta de seguridad ha sido ensayada según la clase de resistencia RC2 acorde a la normativa UNE-EN 1627:2021. Sus elementos integrados refuerzan la seguridad en puertas automáticas sin renunciar a la estética que ofrece una puerta automática estándar. Su diseño modular permite adaptar y personalizar la puerta a diferentes necesidades y proyectos. La puerta antirrobo cuenta con importantes refuerzos internos como:
Guiado superior e inferior de las hojas con refuerzos anti-apalancamiento que evita que éstas puedan sacarse de las guías.
Cerradura motorizada multipunto desarrollada con tecnología Manusa.
Bordes laterales de cierre reforzado que impiden la manipulación de las hojas de la puerta.
Vidrios de seguridad:
Vidrio P5A con cámara de aire: la opción más robusta en seguridad. Compuesto por dos unidades de vidrio laminado separadas por una cámara de aire, este sistema ofrece máxima resistencia frente a intentos de intrusión y proporciona un excelente aislamiento térmico y acústico. Aunque pueda fragmentarse ante un impacto, los vidrios permanecen unidos.
Vidrio P4A: solución segura y eficaz. Formado por dos vidrios adheridos entre sí mediante cuatro láminas resistentes al desgarro, que mantienen la integridad del conjunto en caso de rotura. Aunque el vidrio pueda fragmentarse ante un intento de robo, no se rompe ni permite el paso, actuando como una eficaz barrera de seguridad.
Permite el bloqueo y desbloqueo automático o manual, tanto desde el interior como del exterior, protegiendo a clientes y empleados ante cualquier incidencia.
Contribuye a la eficiencia energética al permanecer cerrada si no está en uso, manteniendo la climatización interior.
Permite la conectividad para la gestión y control remoto de la puerta a través de la aplicación Doorwifi